"La metáfora del viaje siempre resulta irresistible. Y si en ella intervienen animales voladores, entonces se abren ante los pequeños lectores mil posibilidades de comprensión y pasión.El mensaje es claro: en un viaje suceden mil cosas, buenas y malas pero lo importante es llegar al destino. El lector lo sabe y acompaña a los personajes con tal emoción que le resultará difícil no sentirse plenamente involucrado.La lectura ilustrada, resulta valiosa a la hora de invitar a los más pequeños a embarcarse en este viaje.
Las páginas se convierten en sus alas y, en esta historia, hay un cielo que se debe cruzar y las dificultades narrativas ayudarán a afrontar las dificultades de la realidad. Las historias siempre han sido el antídoto contra los problemas,y un libro ilustrado para niños lo es aún más."
D. Marco della Valle, experto en biblioterapia y técnicas narrativas, Universidad de Verona. Italia. Dic. de 2024

