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Image by Kyle Pasalskyj

LA ENFERMEDAD

QUÉ ES LA COREA DE SYDENHAM?

La Corea de Sydenham (también conocida como “Danza de San Vito” o “Corea Menor”) es una enfermedad que afecta algunos niños y adolescentes y se manifiesta con: ansiedad, movimientos inusuales, inestabilidad y falta de coordinación. Puede llegar al grado de comprometer la capacidad del habla, locomoción o alimentación autónoma.

Esta entidad puede manifestarse 15 o 30 días después de una infección bacteriana infantil común. Normalmente se presenta con dolor de garganta causada por una común amigdalitis faringea, causada por el Streptococcus pyogenes (Streptococcus del grupo A). Incluso en algunos casos, esta infección pudo ser asintomática. Por razones desconocidas, en ciertos pacientes, su propio sistema inmunitario reacciona en forma inusual ante la infección, involucrando en modo reversible, unas partes del cerebro denominadas “ganglios basales” encargadas del control del movimiento y de las respuestas emocionales. Generalmente sucede antes de los dieciocho años y es más frecuente en las niñas que en los niños.

La Corea de Sydenham puede hacer parte de una reacción inflamatoria a la infección por Streptococcus pyogenes mucho más amplia, denominada «Fiebre Reumática», que afecta a otras partes del cuerpo, como piel, articulaciones y corazón.

CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

La Corea de Sydenham puede manifestarse de diversas formas. Con frecuencia, se observa un cambio en el el comportamiento del niño y posteriormente (horas o días) se presentan las alteraciones del movimiento típicas.

Consisten en movimientos descoordinados en los brazos, manos, piernas, pies y en la cara.

Estos movimientos se denominan “Corea o coreicos” y en ocasiones se  afecta sólo un lado del cuerpo (lo que se denomina “HemiCorea”).

 

Otros síntomas neurológicos de la Corea de Sydenham incluyen:

 

•    cambios en el estado de ánimo y el en comportamiento

•    cansancio

•    dificultades para utilizar las manos al jugar o comer

•    flacidez (pérdida de tono y potencia muscular)

•    dificultades del habla

•    dificultades en la deglución

•    problemas para caminar

•    gesticulación

•    dolor de cabeza

•    dificultades en la atención y en la concentración

•    dificultades emocionales

•    irritabilidad y ansiedad

 

Los niños con Corea de Sydenham suelen presentar otros tipos de movimientos anómalos, como tics, que pueden incluir sonidos involuntarios.

Otras manifestaciones pueden ser comunes con  la Fiebre Reumática (por ejemplo el dolor articular).

Ver ejemplos de Corea de Syndenham en nuestra página YouTube.

CÓMO SE DIAGNOSTICA?

El diagnóstico de la Corea de Sydenham lo puede establecer el médico de cabecera, el pediátra o en un servicio de urgenciascon la valoración de la historia clínica de los síntomas del niño y con la exploración física. No existe un exámen de laboratorio específico y definitivo para la Corea de Sydenham, pero la búsqueda en un análisis de sangre o un frotis faríngeo de una precedente infección por Streptococcus, puede orientar su diagnóstico. Se debe considerar, sin embargo, que si la infección faríngea bacteriana se presentó hace mucho tiempo, el frotis y/o análisis sanguíneos pueden resultar negativos al Streptococcus pyogenes.

Una vez que se sospecha el diagnóstico, se puede enviar al niño a un médico especialista en neurología, quien realizará una evaluación más exhaustiva. Sólo ahora, se podrá confirmar el diagnóstico definitivo de Corea de Sydenham. En ocasiones, puede ser necesario que el niño se someta a una resonancia magnética para descartar otras afecciones, aunque esto no siempre es imprescindible. Sólo en los casos donde la presentación clínica es atípica, cuando no se encuentra indicios de una infección streptocccica precedente o cuando en el ambiente donde vive el paciente la Fiebre Reumática tiene baja incidencia.

Cuando se sospecha un posible diagnóstico de Fiebre Reumática, es fundamental realizar una ecocardiografía para detectar una posible inflamación cardíaca (carditis), no identificable solo con la auscultación o con un electrocardiograma.

Dependiendo del cuadro clínico, el neurólogo o el pediátra puede derivar al niño a otros especialistas, entre los cuales:

 

•    Cardiólogo

•    Psicólogo  ***

•    Neuropsicólogo ***

•    Neuropsiquiatra ***

•    Fisioterapista/ Terapista ocupacional

•    Fonoaudiólogo

•    Reumatólogo

•    Enfermera domiciliar

 

*** Profesionales que pueden hacer parte de un equipo especializado en el manejo de la salud mental de pacientes en  edad evolutiva.

COREA Y TICS

La Corea es un tipo concreto de movimiento anómalo que constituye una característica importante  de la Corea de Sydenham, aunque también puede observarse en otras entidades.

Los movimientos son involuntarios, es decir, no controlables por parte del niño, por este motivo pueden ser comparados  con  los tics.

A menudo, dará la impresión que el niño es inestable en su posición corporal, como si las piernas se le resbalaran o como si se tambaleara. Con frecuencia le resultará difícil realizar actividades con las manos, como escribir o jugar, ya que sus manos y brazos se moverán en forma incontrolada impidiendo estas acciones.

La Corea suele manifestarse en el transcurso de uno o dos días. A veces afecta sólo a un lado del cuerpo (lo que se denomina “HemiCorea”).

Existen otros movimientos anormales que se observan en la Corea de Sydenham, como las gesticulación o muecas (expresiones faciales anormales), movimientos de las manos y de los dedos que recuerdan el movimiento del pianista.

Los síntomas pueden variar con el tiempo; por ejemplo, la Corea suele ser más evidente cuando el niño está cansado o indispuesto.

El médico puede tratar específicamente el trastorno del movimiento si éste está afectando de forma significativa la cotidianidad del niño. Con o sin medicación, casi siempre remite (entre 2 y 4 meses); sin embargo, puede durar un año o más tiempo. En este aspecto, hay una variabilidad significativa de paciente a paciente.

Consulta nuestra pagina YouTube para ver algunos ejemplos.​

Hay niños que desarrollan tics en forma repentina. Es importante hacer un diagnóstico diferencial con otras enfermedades como por ejemplo el síndrome PANDAS (trastornos neuropsiquiátricos autoinmunes pediátricos asociados a infecciones estreptocóccicas). Los tics son bastante comunes en la infancia, más frecuentes en pacientes de sexo masculino, y suelen aparecer y desaparecer a lo largo de los años antes de desaparecer completamente alrededor de la pubertad. Puede resultar difícil distinguir entre los tics y la Corea, por lo que es importante consultar un especialista experto.

Los tics son movimientos repentinos, espasmódicos o agitados, que suelen involucrar a los ojos, cara, cuello, hombros y brazos. Siempre son repetitivos (tics esteriotipados). También se pueden presentar con largos intervalos entre uno y otro episodio o pueden observarse muchos tics diferentes al mismo tiempo, y un tipo de tic puede desaparecer al cabo de un tiempo, para ser sustituido por otro. Algunos niños también emiten sonidos involuntarios, como gruñidos y chillidos (tic vocal).

La Corea en cambio, suele ser una mezcla de movimientos rápidos (improvisos) con movimientos más lentos (contorsiones), y tiende a ser más caótica e impredecible.

Por lo tanto, observar y describir todos los diferentes tipos de movimientos es realmente importante para llegar a un diagnóstico. De igual relevancia es la  búsqueda de  otros rasgos de la Corea de Sydenham, como las muecas y el movimiento de los dedos (movimientos del pianista) mencionados anteriormente, además de los signos de infección estreptocóccica y los indicios de Fiebre Reumática (como la carditis).

EN QUÉ CONSISTE EL TRATAMIENTO?

El tratamiento de la Corea de Sydenham comprende diferentes estrategias farmacológicas:

•      terapia antibiótica

•      terapia inmunológica

•      terapia con fármacos específicos para las alteraciones del movimiento

 

Tratamiento con antibióticos:

Recomendado para eliminar cualquier infección estreptocócica persistente. Sin embargo, es probable que los antibióticos (penicilina o del fármaco alternativo en caso de alergia) no acorten la duración de la Corea de Sydenham, sin embargo se recomiendan siempre, incluso a largo plazo como terapia profiláctica de las recaídas y de los problemas cardiacos (existen variaciones en  las directrices internacionales y locales respecto a la duración de esta profilaxis).

Cuando se recomienda la penicilina intramuscular, esta administración se debe hacer aplicando estrategias para reducir el dolor y el malestar asociados a la inyección. El utilizo de fórmulas que incluya un anéstesico local es la medida más eficaz que existe para reducir este negativo efecto secundario.

 

Tratamiento inmunológico:     

Se indica en caso de gravedad moderada a grave. Donde los problemas musculares, motores, comportamentales o psiquiátricos, tienen un impacto significativo en la vida cotidiana. Los fármacos utilizados son los corticosteroides, que reducen la gravedad y la duración del trastorno motorio (estudios cientificos reportan un disminución media de 119 días a 54 días). El tratamiento con corticosteroides también puede reducir el riesgo de recaídas. En caso di contraindicación al uso de corticoesteroides, las alternativas son: tratamiento con inmunoglobulina intravenosa (introducción de anticuerpos positivos específicos) o la plasmaféresis (identificación e eliminación de anticuerpos negativos involucrados en la enfermedad).

 

Tratamiento con fármacos especificos para el control de las alteraciones del movimiento:

Se prescriben medicamentos para tratar los movimientos de la Corea si está afectado en modo importante el funcionamiento diario del niño/adolescente. No hay una indicación universal de un medicamento adecuado en todos los casos y es de considerar que generalmente pueden tener efectos secundarios. En el caso que se decida por esta estrategia, los médicos deben acordar e informar a los pacientes y a sus familias sobre los beneficios y los efectos indeseados derivados del uso de estos fármacos. Las líneas de práctica clinica del 2025 han indicado que el fármaco  valproato sódico (antiepileptico) puede ser útil, valorando siempre el balance riesgo beneficio en cada caso individual. Otros fármacos similares también pueden ser válidos.

 

Terapias coayudantes:

Considerando las dificultades del paciente para realizar las actividades de la vida diaria (aseo personal, alimentarse, seguir las actividades escolares), especialistas como terapistas ocupacionales, fisioterapistas y fonoaudiólogos pueden evaluar al niño y ayudarle a adquirir autonomía, así como a prevenir la pérdida de fuerza muscular.

Si los problemas conductuales o emocionales se presentan en la fase inicial de la enfermedad, éstos  pueden remitir espontáneamente. Si en cambio persisten, o son de carácter urgente, se debe recurrir a un servicio especializado en problemas de salud mental, que después de una evaluación especializada, la psicoterapia y/o farmacoterapia pueden resultar útiles. La intervención de especialistas en salud mental también puede ser necesaria cuando existen problemas en el estado de ánimo o ansiedad.

CUÁNTO TIEMPO DURARÁ LA COREA?

El trastorno del movimiento (Corea) casi siempre remite espontáneamente o con la ayuda de medicación. La duración varía de persona a persona. Los síntomas pueden cambiar en diferentes momentos; por ejemplo, el trastorno del movimiento suele ser más evidente si el niño está cansado o indispuesto. En una pequeña proporción, lieves y casi imperceptibles síntomas persistirán a largo plazo.

El trastorno del movimiento y los síntomas conductuales asociados pueden reaparecer (recaída), en este caso es indispensable una rievaluacion completa, para determinar si es necesario reiniciar con la farmacoterapia. En todo caso, en la mayoría de los casos, las recaídas son breves y resolvibles.

La literatura medica sugiere que uno de cada cinco niños con Corea de Sydenham sufrirá al menos una recaída durante la infancia. Pero probablemente, los datos pueden ser mayores.

En la edad adulta las recaidas son muy raras, aunque sí se pueden presentarse durante el embarazo (Corea gravídica), con el uso de la píldora anticonceptiva y con terapia con estrógenos .

Respecto al efecto a largo plazo en el comportamiento y en el estado de ánimo en los niños que han padecido la Corea de Sydenham, se sabe poco. En la mayoría de los casos, estos aspectos se normalizan por completo aproximadamente a los dos años, sin síntomas duraderos, y sin necesitar tratamiento ni seguimiento continuados. Sin embargo, algunos niños pueden experimentar cambios conductuales y emocionales que pueden comenzar antes del trastorno del movimiento y prolongarse después de éste, y que pueden requerir apoyo contínuo por parte de un servicio de salud mental infantil y juvenil. Estos cambios pueden aparecer y desaparecer, y en raras ocasiones persistir hasta la edad adulta. Por lo cual, es de considerar que los síntomas que afectan a la salud mental pueden requerir  tratamiento y seguimiento durante un período de tiempo más prolongado respecto al manejo de las alteraciones del movimiento.

CÓMO AFECTA LA VIDA?

La Corea de Sydenham no debería impedir que el niño viva y disfrute de la vida.

Al principio, los movimientos coreicos pueden dificultar que el niño salga y se mueva como lo hacía habitualmente. Esta consecuencia de la enfermedad debería desaparecer con bastante rapidez a medida que el trastorno del movimiento vaya remitiendo.

Algunos niños/adolescentes se lamentan de cansancio, lo que puede afectar a su  participación en la escuela, en sus aficiones, amistades y en el tiempo en familia. Este cansancio puede suponer un problema incluso cuando no hay compromiso cardíaco y después de que los movimientos parezcan haberse estabilizado. Es aconsejable revisar las actividades del niño a lo largo de la semana y reducir aquellas que no sean totalmente necesarias, para no absorber inútilmente energia. Esto le ayudará a optimizar esfuerzo y tiempo.

EMOCIONES Y COMPORTAMIENTO

En algunos niños se puede comprometer la esfera emocional y comportamental, con fenómenos como depresión, ansiedad, dificultad en la gestión de las frustraciones (por ejemplo, la separación de los padres), cambios de personalidad, emotividad excesiva, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) o como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

No siempre está claro si los cambios emocionales forman parte del proceso de la enfermedad de la Corea de Sydenham o si son una reacción emocional a la experiencia de la enfermedad.

Frecuentemente, las alteraciones emocionales aparecen justo antes de que comiencen los movimientos involuntarios. Algunos niños son capaces de disimular estos síntomas en el colegio, pero se comportan de forma muy diferente en casa. Esto significa que sí es posible desarrollar una capacidad adaptativa, que se puede perder en el ambiente doméstico.

Los cambios en la salud mental de un niño pueden resultar muy difíciles de asimilar para los padres, abuelos, hermanos y otros familiares. La sensación que generalmente se describe, es la de ver al niño/adolescente “cambiar ante sus propios ojos».

CÓMO AFECTARÁ LA VIDA ESCOLAR?

Se debe informar a la institución escolar sobre la enfermedad del alumno, incluyendo los posibles problemas emocionales y de comportamiento. El niño puede notar que su concentración y atención se ven afectadas, lo que puede dificultar el aprendizaje en aula.

La Corea de Sydenham no es muy conocida, por lo cual el niño/adolescente puede ser más vulnerable al acoso escolar si sus compañeros no comprenden la situación. Podría resultar útil pedir a la institución que imparta una lección a los compañeros de clase y a los docentes, específica sobre la Corea de Sydenham para informar adecuadamente a todas las personas que rodean al niño/adolescente sobre esta entidad. A algunos, les resulta difícil controlar los movimientos de la Corea, los terapistas sanitarios pueden ayudar a buscar la mejor forma de gestionarlos.

También algunas medidas generales a nivel escolástico pueden ser útiles, como por ejemplo, un cambio de posición en el aula puede hacer que los movimientos resulten menos molestos tanto para el niño como para quienes están a su alrededor. Del mismo modo, puede ser necesario conceder tiempo adicional en los exámenes y pruebas.

Las citas médicas, las ausencias por enfermedad, puede afectar el rendimiento, por lo cual, pueden ser útil:

 

•    Evitar que el  niño/adolescente se estrese por quedarse atrasado con las tareas escolares.

•    Mantener un estrecho contacto con el colegio para minimizar el trabajo que el niño pierde y       ayudarle a mantenerse al día desde la casa.

•    Recoger las tareas escolares para que el niño las haga en casa y, en ocasiones, los                   profesores pueden visitar al niño a su domicilio para un soporte individual adicional.

•    Facilitar la reincorporación al colegio  con un horario a tiempo parcial.

•    Puede ser útil solicitar que se derive al niño al psicólogo  del colegio para que reciba un             apoyo especializado.

Texto original: Nadine Mushet, enfermera investigadora, y Manju Haridas, psiquiatra della edad evolutiva, del Royal Hospital for Children de Glasgow (Reino Unido). 2016

Última actualización: Grupo de trabajo de la ACS (A. Sie, E. Ferrarin, M. Morton). Abril 2026.

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